Acoger es abrirle tu hogar a un niño, niña o adolescente
¿En qué consiste?
El acogimiento familiar es una medida de protección para que niñas, niños y adolescentes, que viven en centros de acogida porque han sufrido una situación de desamparo, puedan crecer en un entorno seguro, afectivo y estable. Las familias de acogida les abren su hogar ofreciéndoles cuidados, protección y acompañamiento para que alcancen su pleno desarrollo, velando activamente por sus derechos y colaborando con profesionales en todas las áreas de su vida.
¿Quién puede acoger?
Las familias de acogida ofrecen su hogar y cuidados a niños, niñas o adolescentes que, por distintas circunstancias, no pueden vivir con su familia biológica. Cualquier persona con compromiso y deseo de acompañarles puede postularse como familia acogedora.
No se buscan familias perfectas, sino personas dispuestas a abrir la puerta de casa y dar lo mejor de sí. Solo necesitas tener una estabilidad personal, familiar y económica. Y, también, salud y tiempo para atender sus necesidades, siempre respetando a su familia de origen.
El objetivo es ofrecerles un entorno seguro, estable y lleno de cariño, ayudándoles a crecer protegidos. A veces este camino puede llevar el regreso con su familia de origen, otras veces a mantenerse en acogida hasta la mayoría de edad o incluso a otra medida de protección. Lo importante es que, en cualquiera de los casos, vivan como merecen: en familia.
¿Cómo es el proceso de acogimiento?
1. Fase Informativa
2. Fase Formativa
3. Fase Valoración y espera
4. Propuesta, selección y formalización
5. Fase de seguimiento
6. Fase de finalización
¿Quién tiene la tutela de esos niños y niñas?
En España, el acogimiento familiar está regulado por la Ley de Protección Jurídica del Menor, y son las comunidades autónomas las que seleccionan a las familias acogedoras y las que ejercen la tutela de esos niños y niñas.
Algunos datos interesantes
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17.000 niños y niñas viven en centros de acogida. De ellos 1.200 tienen menos de 6 años.
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10.100 adolescentes tendrán que abandonar este año su centro al cumplir 18 años sin una red de apoyo.