Se trabaja paralelamente con la familia biológica y la familia de acogida
Las familias que deciden acoger en esta modalidad saben desde el principio que, mientras el niño/a está en su hogar, se estará trabajando paralelamente con la familia de origen para que pueda retornar a ella en el plazo máximo de dos años.
Esto puede suceder, o no, de ahí que las familias que se inscriben en este programa lo hacen sabiendo que ambos escenarios son posibles. Acogen pase lo que pase finalmente.
Cuando el retorno no sea posible, la estabilidad se asegurará manteniendo al niño o niña en la misma familia, mediante acogimiento permanente o adopción.
Son niños y niñas menores de seis años que viven en centros de protección
Se trata de una modalidad de acogimiento diferente pensada para ofrecer seguridad desde el primer momento a niños y niñas menores de 6 años, sin esperar a que pasen los años para decidir qué será lo mejor para él o ella.
Es un acogimiento que requiere flexibilidad, compromiso y mucha sensibilidad para evitarles cambios dolorosos e innecesarios.
Para familias de la Com. de Madrid, Región de Murcia, Gipuzkoa, A Coruña y Pontevedra
Se trata de un proyecto piloto en nuestro país que cuenta con el apoyo de la Unión Europea.
En esta primera edición solo podrán inscribirse familias que vivan en la Comunidad de Madrid, en la Región de Murcia o en las provincias de Gipuzkoa, A Coruña o Pontevedra.
Porque se inician dos caminos al mismo tiempo, en lugar de hacerlo uno después del otro:
La clave de este modelo es que la familia acogedora que se ofrece para cuidar al menor debe estar dispuesta a ambas posibilidades:
El plan contempla un máximo de 2 años de trabajo para conseguir la estabilidad del niño o la niña.
Durante ese tiempo:
Al finalizar ese periodo pueden ocurrir dos cosas:
El objetivo es proteger el desarrollo socioemocional de los niños y niñas vulnerables por su temprana edad, evitando cambios de entorno innecesarios.
En el acogimiento familiar, normalmente se trabaja primero para que el niño o la niña pueda volver con su familia de origen y, solo si eso no es posible, se busca después una alternativa estable. Esto puede hacer que algunos tengan que cambiar de familia con el tiempo.
El Plan Simultáneo es una modalidad para evitar la institucionalización en edades tempranas de 0 a 6 en centros.
Con este programa se evita la incertidumbre prolongada y las rupturas, asegurando que estos niños y niñas puedan construir vínculos estables desde el principio, pase lo que pase.
Sí. Las familias que participan en este programa tienen los mismos derechos que en el resto de modalidades de acogimiento, entre ellos:
No existe un único modelo de familia para participar en este plan. Pueden ser:
Este plan está dirigido a niños y niñas entre 0 y 6 años. A estas edades, la estabilidad emocional es especialmente importante. Evitar cambios de familia reduce el impacto del trauma y favorece un desarrollo sano.
A partir de los resultados obtenidos, se valorará su extensión a otros niños y niñas con edades superiores, con el objetivo de promover su estabilidad y reducir incertidumbres innecesarias.
Sí. Siempre que el plan de protección lo establezca, los niños y niñas mantienen contacto con su familia biológica. La colaboración entre la familia de origen y la familia acogedora es fundamental para su bienestar.
El objetivo no es sustituir, sino cuidar mientras se decide lo mejor para él o ella.
Sí. Precisamente este plan busca evitar que el niño o niña tenga que cambiar de hogar si no puede volver con su familia de origen.
Cuando la reunificación no es posible, la convivencia con la familia de acogida puede convertirse en permanente, mediante la fórmula que determine la administración:
Lo importante es que el niño o la niña no tenga que empezar de nuevo con otra familia, sino que pueda seguir creciendo donde ya se siente seguro.
La respuesta dependerá de la situación personal de ese niño o niña. El objetivo de este plan es que tenga los menos cambios posibles en su vida. Siempre que sea posible se intentará que permanezca en el mismo colegio, pero no siempre se podrá garantizar o será lo mejor.
La decisión final dependerá de varios factores, entre otros, de la distancia entre el centro educativo y el domicilio de la familia acogedora. En cualquier caso, los equipos de protección serán los que tomen la última decisión.
Sí. Como en cualquier crianza, solo es necesario disponer de tiempo y organización, especialmente al inicio, pero no es necesario dejar de trabajar para poder acoger.
El ‘Plan Simultáneo de Doble Propósito’ es un proyecto piloto en nuestro país.
A partir de los resultados obtenidos, se valorará su extensión a otras CCAA y/o otras provincias y, también, a otros niños y niñas con edades superiores con el objetivo de promover su estabilidad y reducir incertidumbres innecesarias.
"Acoger es estar ahí, pase lo que pase”